miércoles, 5 de septiembre de 2018

ABRIMOS TEMA, "INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DEL ARTE", CON UNO DE MIS ESTILOS ARTÍSTICOS PREFERIDOS: EL ROMÁNICO

FINALIDAD DE LA ESCULTURA ROMÁNICA: ENTRE LO SIMBÓLICO Y LO DECORATIVO.

Hace algunos años visité, como miles de turistas lo hacen año tras año, una de las basílicas románicas más afamadas del románico castellano-leonés, cuyo nombre no voy a decir por no perjudicar a nadie. Conocía como la palma de mi mano aquel edificio, pero escuché atenta las explicaciones del guía; siempre se aprende algo. Me quedé sorprendida al escuchar la explicación que dio sobre la intencionalidad y modo de ejecución de las esculturas y pinturas que en este templo se hallan. La primera hacía alusión al simbolismo, la totalidad de la iconografía románica está condicionada por la teología y la religiosidad de la época medieval; fuera quedaba cualquier “capricho” estético o meramente decorativo. La segunda hacía referencia al lenguaje formal, al virtuosismo técnico, a la belleza estética, y me quedé realmente sorprendida cuando afirmaba el guía que las figuras que estábamos contemplando eran desproporcionadas y de deficiente acabado porque los artistas románicos, escultores y pintores, no eran expertos en estas destrezas plásticas. Además de la sorpresa, sentí una gran decepción por el tiempo que estaba perdiendo escuchando semejantes barbaridades, y se me venía a la mente el virtuosismo con el que el hombre, o quién sabe, mujer, del paleolítico pintó los bisontes de Altamira, la perfección técnica de la escultura clásica, los estudios de Policleto plasmados en el “kanon”, obsesionado por el principio de belleza ideal, y tantas otras manifestaciones artísticas anteriores a aquellos relieves de capiteles, tímpanos, arquivoltas, dinteles y jambas, o los frescos, magníficos, del lugar más especial de este templo.
Con el paso del tiempo veo de otro modo el juicio valorativo que escuché entonces sobre una de mis debilidades artísticas, y hoy comparto, aunque sigo negándome a admitir algunas de las explicaciones que aquel día escuché. En mi modesta opinión, creo que la iconografía románica no es monopolio exclusivo de simbolismo religioso, todo es interpretable, lo acepto, pero hay algunos elementos estéticos, decorativos o como queramos llamarlos que se alejan de esta explicación; un ejemplo de ello es la Iglesia de Cervatos (el que tenga curiosidad se puede acercar hasta esta localidad palentina, o buscarla en Internet). Es cierto que el románico es una arte eminentemente religioso, intelectualizado y simbólico, muy condicionado por las vibraciones espirituales de una época caracterizada por una sociedad en su mayoría analfabeta, convirtiéndose las portadas de los templos y sus claustros en libros pétreos, aleccionadores de morales que corrían el riesgo de distraerse, sirviendo de recordatorios perpetuos de lo que ocurriría a aquellos que jugaran con el pecado, sin embargo, y siguiendo al catedrático Isidro Bango Torviso, no todas la manifestaciones escultóricas del románico llevan consigo mensajes simbólicos, podrían tratarse de manifestaciones meramente decorativas, especialmente en los elementos vegetales y animales.

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